Nos identificamos colectivamente con un trozo de género.
Un paño nos recuerda la raíz y la historia. La roja sangre de los valientes patriotas, el mar que nos baña, el blanco de la nieve y las hermosas estrellas del cielo.
No basta sólo con esto .
A veces son necesarios más elementos, más colores, más ideas..."es Chile un país tan largo, mil cosas pueden pasar".
¿Incluso cambiar nuestros "emblemas patrios"?
Of course.
Cuando surge esta intención en la conciencia colectiva de un pueblo, es señal de la necesidad de un cambio mayor, una nueva re-interpretación de lo que somos y lo que queremos en los próximos cien años. "Pueblo de guachos, dando coscachos".
No es que eludamos la actual propuesta de formar un país noble para el Bi-centenario, solo que somos conscientes de que no es para todos.




